Clínica dental actual como resultado del dentista del pasado.

El artículo es básicamente informativo acerca del dentista del pasado y su actitud, en contraste con la filosofía del odontólogo actual.

Un concepto nuevo nace en 1926 con la fundación de la Sociedad natológica.

El odontólogo de nuestros días tiene la función de rehabilitar el funcionamiento de un sistema (el estomatognático), en contraste con la rehabilitación aislada de los dientes en el pasado.

El profesional en Odontología ha venido constantemente superándose en el campo de las ciencias médicas.

Este cambio ha sido no sólo por la índole de todas las ciencias biológicas, sino impulsado por corrientes humanizantes y socializantes de nuestro siglo.
El dentista de comienzos de siglo era un profesional que aún cuando su preparación era muy vasta, no existía coherencia entre los estudios de anatomía, fisiología general y la aplicación práctica o otidiana de éstos.

Por lo tanto, este aprendizaje quedaba como cultura básica sin tener aplicación clínica.

La situación se debía a los escasos conocimientos en fisiología oral, ya que los avances tecnológicos de la época no permitían mayor avance, circunscribiéndose la investigación a cadáveres y a los pocos aparatos de la época.

Probablemente como lo manifestó un dentista vienés a principios de iglo: “El diente demandaba del dentista toda la atención para su restauración, haciendo que se perdiera toda la relación entre el diente y los tejidos de soporte, así como la relación con el resto del organismo humano.

Esta situación hizo que el diente fuera el único mundo del dentista del pasado sin relacionarlo con las otras entidades del sistema masticatorio entre las que encontramos: dientes, periodonto, articulación temporo-mandibular, músculos, sistema vásculo nervioso.

Cuanta limitación existía en esta forma de pensamiento; así como existen en la actualidad profesionales que no ven más allá de su pequeño mundo “el diente” y que al tratarlo no lo relacionan con los demás componentes del sistema y menos con el resto del organismo humano.

La odontología era na profesión interceptiva dedicada más a tratar los efectos que la etiología de las enfermedades orales. Sus rehabilitaciones eran realizadas como si la masticación fuera la única función del sistema masticatorio, olvidándose las demás funciones tan importantes como la mencionada, y entre las que citamos: fonación, respiración, deglución, postura, dicción, etc.

Si observamos la función masticatoria, el tiempo calculable de esta función dentro de las limitaciones tecnológicas, será de una hora a unas dos horas diarias máximo.

Me explico . . . que rehabilitar un sistema para que sea funcional por ese tiempo haciendo omisión de las demás funciones, fue considerado para esa época como completo.

Con el avance tecnológico actual más la experiencia, hemos llegado a la conclusión de que nos estamos acercando a conocer los problemas del sistema masticatorio: difíciles por razones fisiológicas, pero que con profesionales laborando en fisiología oral, estamos más cerca que antes de su solución.

¿Tiene dudas acerca de su boca? Llamenos gratis al teléfono 900 82 00 15 le atenderemos encantados, en nuetra clínica dental DeltaDent, en Madrid.


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